Salsa de setas para la pasta de otoño

… bueno… y para las berenjenas al horno 🙂 Es que me había sobrado salsa y he hecho unas berenjenas asadas y he pensado… pues lo junto ¡y para qué! Pues para morirse de gustazo. Señor qué maravilla.

A mí me da mucha rabia que cuando pido una salsa de setas tenga más nata que setas. Le deberían llamar salsa de nata con unas pocas de setas. Para saber a lo que enfrentas cuando te traen el plato. Es que llamar al engaño no está bien. Confundir con la comida no es bonico. Porque ocurre decepción y tú, que estabas salivando mientras esperabas (e imaginabas) tu plato de pasta con salsa de setas, pues haces “chof” rápidamente al ver ese mar de nata en el que flotan unos pocos spaguettis y unos trocines de setas desestructuradas. Y si hay algo peor que el engaño, es el desengaño.

Esta salsa es extremadamente sencilla y como la haces tú, ni te engañarán y ni te desengañarás 🙂 La publico aquí porque me gusta mucho aprovechar la temporada de cada alimento, y estamos en un momento ideal para ir a buscar y comer SETAS, el alimento “mágico” del que ya he hablado en entradas anteriores. Aquí la primera… hace ya 3 años. Buff…

La salsa la podrás conservar en la nevera en un bote bien tapado 5 días sin problemas. Aprovecha y haz un buen tarro para acompañar a la pasta o a verduras ¿te parece? Siempre será extremadamente mejor que una salsa comprada con tantos ingredientes irreconocibles que nuestras abuelas no la habrían ni probado. Etiquetas Que no te la den con queso

Para espesarla he utilizado KUZU ¿raro? pues sí ¿imposible de encontrar? pues no. Lo venden en herboristerías y, aunque caro, se utiliza muy poquito y cunde muchísimo. Vamos que uno no está espesando platillos todos los días ¿verdad? Pues eso. Recordatorio del KUZU y de sus bondades:

KUZU: el kuzu se obtiene de una raíz. Proviene de Asia y también se utiliza como espesante y gelificante. El 95% de su composición es un almidón resistente tipo 3, una fibra fermentable que adoran las bacterias buenas que habitan en nuestros intestinos. En cocina el KUZU vendría a sustituir a la “Maizena” (almidón de maíz) aunque los expertos indican que el resultado al utilizar Kuzu es mucho más fino y menos “terroso” que al utilizar Maizena… yo no lo sé, he utilizado muy pocas veces la Maizena en mi vida, así que sólo te puedo decir que con Kuzu la textura queda perfecta. Lo interesante de este ingrediente es que es ideal para mantener la salud de nuestra microbiota intestinal. Se puede utilizar para aliviar dolor de estómago debido a un “empacho” disolviendo directamente una piedrecita de Kuzu en un poco de agua tibia.

INGREDIENTES:

  • 370 gramos de setas (al gusto)
  • 1 vaso de caldo de verduras
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 cebolla hermosa
  • 3 dientes de ajo
  • 1 piedrecita de kuzu
  • sal marina, pimienta negra y cúrcuma en polvo
  • AOVE
  • tomillo fresco

ELABORACIÓN:

  • Picar el ajo y la cebolla bien pequeñitos y rehogar en AOVE hasta que la cebolla esté transparente. Picar mientras las setas (a mí me gusta que queden muy picaditas, pero esto va a gustos, puedes dejarlas más grandes, a trocitos) Añadir las setas y el tomillo a la sartén y marear junto con la cebolla y el ajo unos 5 minutos

cof

  • Añadir el vino y dejar que el alcohol se evapore a fuego medio (unos 10 minutos) Añadir el caldo y las especias y bajar el fuego. Mientras tanto, disolver el kuzu en un vaso con un poquito de agua fría y añadir a la sartén. Subir el fuego para que hierva durante 5 minutos. El kuzu espesará la salsa (lo puedes dejar haciendo chup chup hasta que coja el espesor que te guste)
    cof
  • Retirar y lista para envasar 🙂

Aquí un ejemplo delicioso para comerla: con unas espirales de lentejas y unas avellanas tostadas así por encima… mmmmmm!!!!! ¿te animas a hacerla con tu propia colecta? Eso sí que mola

cof

¡Feliz provecho y digestión! ¡Y por muchos otoños más!

5 comentarios en “Salsa de setas para la pasta de otoño

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *