Meloso de quinoa… vegano vegano…

¡Hola cómo vamos! Yo estoy pensando que con esta receta lo mismo descanso un tiempo de publicaciones porque tengo unas ganas de vacaciones y de desconexión que ni yo misma me lo pienso. Creo. Que luego lo mismo no. Que luego lo mismo me sale otro platazo sencillote y digno de compartir por aquello de “no tengo tiempo de ná y me caliento un cartón de fideos con caldo en el micro” y yo insistir en aquello del “fast good” o del “hecho en un volón”, que es lo mismo pero en inglés. Que no sé porqué parece que mola más. O me da un arrechucho literario y la necesidad imperiosa de escribir algo, lo que sea, cualquier cosa. Que para eso tengo un Blog. A veces pienso que cuando tenga 90 años y lea todo lo que estoy escribiendo con 50 menos me va a dar por reir, y me emociona mucho la imagen. Aprovecho para saludar a la Raquel de 90 años. Te quiero feliz ¿eh? Te quiero orgullosa y satisfecha 😉

Vamos a por la receta que si habéis decidido leerla por el título y la pinta, el párrafo de antes sé que sobra. Lo siento. Podéis leerlo así a lo loco y centraros en lo que viene a continuación.

¿Es la QUINOA la panacea de la alimentación? Pues seguramente no. Pero… ¿te saca de muchos apuros y te sorprende y te nutre y te convierte en un MasterChef aunque sólo sepas cortar un tomate? Pues seguramente sí. Para muestra, las últimas recetas que he publicado con éste pseudo-cereal que no falta en mi despensa:

Este plato te sorprenderá por su sabor suave y por su textura. Se prepara en unos 25 minutos y te aguanta perfectamente en la nevera para el día siguiente (luego sólo tienes que darle un calentón en la sartén) Plato único y mejor para comer que para cenar (perfecto acompañado de algo verde y fresco para empezar y una pieza de fruta para acabar 🙂 ) ¿te animas? Pues venga, vamos.

INGREDIENTES para 2 raciones:

  • 1 cebolla morada
  • 1 calabacín grande
  • 1 diente de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • 2 vasos de quinoa
  • 200 mL de “nata líquida” de arroz (para cocinar)
  • 1 puñado de piñones
  • Sal marina, orégano, pimienta negra, AOVE

ELABORACIÓN:

  • Lavar muy bien la quinoa (enjuágala con ayuda de un colador)
  • En una olla pequeña con un poco de AOVE, saltea un par de minutos la quinoa con unas hojas de laurel. Remueve bien que no se queme. Después, añade el agua para que se cueza (estará lista cuando el agua se haya absorbido, unos 8 minutos)
  • Mientras tanto, pica muy pequeñita la cebolla y el calabacín sin pelar. Pocha en una sartén grande con un chorrete de AOVE, que quede bien blandito, pochadito. Con su sal y su pimienta negra recién molida
  • Escurre la quinoa para quitar el poquito agua que deba quedar y añade a la sartén. Remueve bien. Añade la nata de arroz y deja que haga chup chup 5 minutos (hasta que la textura quede muy melosa)
  • En una sartén a parte, tuesta los piñones con otro poquito de AOVE
  • Sirve la quinoa con los piñones tostados y orégano seco por encima… y disfruta Meloso de quinoa

Si la haces y te gusta mucho será un auténtico placer para mí que me lo cuentes 🙂 Un abrazo y hasta pronto… si no nos leemos antes… felices vacaciones. Descansa y aprovecha para hacer lo que te haga feliz. Aquello que te vaya a hacer sonreir cuando lo recuerdes. Con tus 90 preciosas primaveras.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *