“La enzima prodigiosa” del Dr. Hiromi Shinya

¡Hola familia! Acabo de leer este libro y tengo que decir que me ha parecido muy interesante. Como de cada lectura que hago, me gusta quedarme con lo que yo quiero aplicar y conocer lo que, bajo mi responsabilidad decido no aplicar, sin estrés y sin ansiedad, pero desde el conocimiento.

La historia del Dr. Shinya es personal y por lo tanto tiene un punto práctico y empírico, pues ha ensayado en su propia persona todos los hábitos propuestos. Y esto es una de las cosas que me han enganchado, como ingeniera me encanta la practicidad sobre las teorías no fundamentadas. Otra de las visiones que me han hecho seguir leyendo a este Doctor ha sido su opinión a cerca de la medicina preventiva. Os cuento cuando tuve la “visión” de que algo estábamos haciendo, como humanidad, francamente mal… (bueno, en realidad estamos haciendo muchas cosas mal, pero ésta fue una en la que nunca había pensado hasta ese día): 08:30h de la mañana, Hospital Clínico y yo en ayunas pues tenía un PET-TAC (que es una prueba de contraste para identificar las masas y su actividad, fruto de un proceso oncológico) Normalmente suelen ir muy rápidos, te ponen la vía y en menos de 10 minutos entras a la sala de pruebas. Pero ese día algo pasaba y había una lista de espera enorme. Me dejaron la vía puesta y me hicieron esperar en una sala a la que no paraba de llegar gente pendiente de hacerse una prueba de contraste. Esa mañana me dieron muchas ganas de llorar. Allí había gente de todas las edades, algunos en camilla pues venían de las habitaciones, otros en silla de ruedas porque no podían caminar de dolor, otros con ropa de calle y ojos de miedo, esperando hacerse la prueba que podía decirles que tenían cáncer, … la situación era horrorosa, por lo menos a mí me lo pareció ¿Cuánto dinero nos estamos gastando en hacernos pruebas para diganosticarnos enfermedades horribles que requieren de un tratamiento extremadamente caro y doloroso? ¿Cuánto dolor estamos pasando por no prevenir? Ese día decidí, con más ahinco todavía, que al menos yo iba a hacer algo por evitar en lo posible que los que me rodean tuvieran que pasar por eso y me dispuse, a sabiendas de lo pesada que iba a ser, a no parar de aprender y de tratar este tema con la seriedad que merece. Como digo en mi presentación, no somos culpables de padecer una enfermedad con origen multifactorial, pero si dejamos de “echar monedas” a la máquina de los malos hábitos seguro que podemos reducir, aunque sea un poco, la enorme incidencia en la que nos encontramos. No entiendo porque la medicina no pone más recursos en este tema, en educación nutricional, en alarmar a los gobiernos al respecto de la contaminación, de la sobre explotación de los recursos, … no lo entiendo. Pero bueno, dicho esto, os diré que el Dr. Shinya es de esos que promueve la medicina preventiva y que creo que en unos años estará en la conciencia de todos la necesidad de cambiar la curación por la prevención… ¡que así sea! 😉

Este libro se basa en una teoría que ha creado el Dr. Shinya: “la capacidad de combatir cualquier enfermedad depende del número de enzimas madre del paciente” Nacemos con un número de enzimas que se irán destruyendo a medida que nuestro cuerpo luche por “compensar” lo que provocan los malos hábitos; sin embargo tenemos la enorme suerte de poder recuperarlas (y gastarlas más lentamente) con buenos alimentos y con buenos hábitos. En el libro se explica detalladamente cuáles son esos buenos y malos hábitos y alimentos. Mi pequeño resumen para “conservar las enzimas madre de tu cuerpo y disfrutar una vida larga y saludable”:

  1. Una buena dieta:
    • 85% de alimentos de origen vegetal:
      • 50%: arroz integral, trigo sarraceno, cereales integrales, legumbres, semillas integrales
      • 30%: vegetales verdes y amarillos (incluidas patatas, zanahorias, remolachas y algas)
      • 5%: frutas frescas y frutos secos (nueces)
    • 15% de proteínas animales: pescado (preferiblemente pequeño (sardinas, boquerones) para evitar los que tienen alto contenido en mercurio), aves (pollo, pavo), huevos, soja (limitar el consumo de carnes rojas – cordero, ternera, buey y cerdo)
  2. Evitar o limitar: productos lácteos, té (consumir máximo 2 tazas al día y siempre después de comer), café, azúcar, nicotina, alcohol, chocolate, grasas y sal de mesa refinada
  3. Recomendaciones alimenticias importantes: dejar de comer y beber 4 horas antes de ir a la cama (a mí esta me cuesta un montón… aunque es verdad que nunca tengo insomnio ni ardores ni malestar al levantarme, debo hacer un propósito 2016 como éste), masticar muy bien la comida, no comer entre horas (a menos que sea fruta fresca), tomar la fruta o el zumo antes de comer, tomar más alimentos crudos o cocinados al vapor (si cocinamos a más de 48ºC mataremos las enzimas), no comer fruta oxidada (la fruta marrón ha empezado a oxidarse), tomar alimentos fermentados (kimchi, chucrut, kéfir)… esto tengo que empezar a probarlo a ver qué tal, ya lo iremos compartiendo 😉
  4. Bebe agua (buena): bebe agua recién despertado por la mañana y al menos dos vasos antes de cada comida. Mejor que sea agua filtrada
  5. Haz ejercicio moderado: caminar es perfecto buenísimo fácil y barato… pero si puedes más, pues oye, no te lleves al límite pero disfrútalo
  6. Descansa adecuadamente: intenta acostarme siempre a la misma hora y dormir mínimo 6 horas de forma seguida
  7. Respiración, meditación, alegría y amor: pues sí, todos estos aspectos aumentan el factor enzimático de tu cuerpo y según el Doctor… ¡en ocasiones de forma maravillosa!

Despido esta entrada con el párrafo de su libro que me animó a leerlo sin pensar que me iba a volver tonta con tanta regla… verás que es más fácil y natural de lo que parece 🙂

“Toca música. Haz el amor. Diviértete. Disfruta de los placeres más simples. Vive la vida con pasión. Recuerda que una vida feliz y llena de significado es el camino natural para llegar a la salud del ser humano. El entusiasmo, lleno de alegría, más que seguir perfectamente una dieta, es fundamental para hacer que la enzima prodigiosa funcione a tu favor”

8 comentarios en ““La enzima prodigiosa” del Dr. Hiromi Shinya

  1. your Sister

    Genial artículo Raquel, yo tambien creo en la meficina preventiva y gracias a ti vamos intentando cumplir poquito a poco los principios básicos que nos vas enseñando. Gracias de nuevo!

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